La herencia aristotélica en el guion cinematográfico

La industrialización y propagación del arte cinematográfico ha ocasionado que se generen diversos manuales y técnicas de escritura, que prometen que tu guion será el siguiente blockbuster.

Yo antes estaba en contra de esta industrialización porque con ello se logra la banalidad de este arte. Sin embargo, como todo medio de comunicación, se ha democratizado y esto ocasiona que se disponga al alcance de las personas y todo mundo intente recurrir a este arte. De la nada surgen muchos guionistas, cineastas y productores. Yo misma me considero entre esta nueva generación. Antes me estresaba ver que se reducía el cine a una serie de pasos con los que puedes lograr el éxito taquillero, pues para mí es un arte sagrado y como todo arte intentar hacerle reglas o manuales para crear obras se vuelve banal y pierde esa magia artística. No sé si me explico. Tal vez solo estaba loca.

Pero ya no lo veo así, la verdad es que el cine, como todo arte, requiere de técnica, de práctica, de tallerear guiones, de estudiar reglas y pasos para poder quizás romperlos como los grandes genios. Y entre los muchos recursos cinematográficos que han salido a la luz, tratando de iluminarnos a los pobres novatos que empezamos en este arte, la verdad es que como filósofa, me sorprende que muchos quieran regresar a clásicos escritos hace más de dos mil años. Y es que bueno, el cine apenas tiene un siglo y 24 años, ¿por qué siendo un arte tan innovador, tan reciente, debemos volver a tratados escritos mucho, muchísmo antes de su invención? ¿Qué pueden aportar estos tratados si ni siquiera fueron escritos con “el cine” en mente?

Bien pues eso es lo curioso, que el cine es un arte más de estos narrativos, o como bien dice esta palabra en inglés que no puedo traducir de manera puntual y me parece que engloba perfecto esta categoría de artes: storytellers. 

Estos artes del storytelling o artes narrativos (pero en español siento que no tiene la fuerza suficiente que lo que significa en inglés), me parece que apelan a una serie de reglas o de características, si se prefiere, universales, atemporales y por eso es fundamental volver a los clásicos, en especial a este clásico que se ha tornado famoso entre los guionistas y storytellers contemporáneos: la Poética de Aristóteles.  Sí, el tratado de la Poética de este filósofo que vivió hace más de dos mil años. 


La influencia de la Poética de Aristóteles ha trascendido fronteras, culturas y artes.  

Con más de dos mil años de antigüedad, y escrito tras el análisis de unas pocas obras, la Poética permanece como el primer y probablemente mejor estudio de lo que es una obra dramática y de cómo ésta se construye.

Irwin Blacker

Se han encontrado elementos de ella en los guiones teatrales a lo largo de la historia. Sin embargo, su influencia hoy en día ha sido tal que ha trascendido del arte teatral al arte cinematográfico. Muchos teóricos y guionistas, en especial los grandes como Robert Mckee, Syd Field, Michael Tierno  han reconocido la herencia que ha dejado la Poética al cine, al grado que es la consideran como posiblemente la base de la escritura cinematográfica.


Pero, ¿por qué regresar a la Poética? Y bueno, para quienes no lo sepan, ¿qué es la Poética y por qué es tan importante?

Bien, empecemos con esta segunda pregunta. Me voy a poner un poco en papel de filósofa… La Poética es un tratado escrito en el 335 a.C aproximadamente y que es parte del corpus aristotélico, clasificado entre sus obras estéticas. Aunque también remite a la Retórica y a algunas técnicas lógicas y de lenguaje que uno como storyteller  y orador debe manejar. 

Este tratado, superficialmente, se puede decir que es como la primera crítica teatral y literaria nunca escrita. Sin embargo, lo que Aristóteles pretende, más allá de estudiar las tragedias como buenas o malas, y desmenuzar sus contenidos, es presentar su teoría de la mímesis. Ya en otros de sus libros había dicho que el ser humano aprende por mímesis, por imitación. Pero nunca había ahondado en este estudio tanto como lo hace en la Poética. También aquí presenta la idea de catársis como liberación no solo del espectador sino también del actor de la tragedia cuando se realiza bien ésta y se pueden expurgar pasiones.

Haciendo un esquema rápido de la Poética:

En los primeros cuatro capítulos, Aristóteles, se dedica a introducir el concepto de mímesis o imitación, ahondando en el hecho de que produce placer tanto practicarla (como actor) y verla (como audiencia).

En el cuarto capítulo se introducen los “géneros”: epopeya, tragedia y comedia. Mientras que en el V se compara la tragedia y la comedia, para luego en el VI decir que la tragedia es la máxima representación, por imitar seres dignos y no de baja ralea como la comedia.

 El capítulo más cinematográfico de la Poética  es el VI. Porque en él desmenuza las características universales y necesarias para que una tragedia sea catártica. Por mencionar algunas: 


En el séptimo y octavo se establece que toda historia debe tener principio, medio y fin. Unos capítulos que probablemente inspiraron a Syd Field para desarrollar su paradigma de los tres actos en el cine.

Del IX al XI se habla de qué es la acción. En el XII, sobre la acción aplicada a los personajes. Del XIII al XV se sigue hablando de los personajes, ahora abordando sus relaciones y los puntos de inflexión (su cambio de suerte) durante su historia. Algo muy importante de este capítulo es que menciona que se conoce el carácter de los personajes a través de sus acciones y no por descripción de un diálogo. Ejemplo, no se debe decir X personaje es rico y lujurioso… sino demostrarlo en escena. Sigue hablando de la acción como desarrollo del personaje en los capítulos XVI y XVII.

En el XVIII se aborda la importancia del desenlace.

En el XIX sobre la estructura del pensamiento, entendido como conflicto hoy en día, y su expresión.

Ya en el XX y XXI hace referencia al lenguaje y a la retórica como recursos para desarrollar las tragedias. En el XXII explica la relación entre lenguaje y carácter, cómo un personaje debe representarse a través de su lenguaje (oral y corporal).

En el XXIII y XXIV compara la epopeya con la tragedia, inclinándose por la tragedia como mejor representación.

Finalmente, en el XXV y XXVI explica por qué la tragedia es el mejor medio para imitar, para que surja la mímesis.

Como vemos, mucha de las enseñanzas de Aristóteles se pueden aplicar a las historias de hoy en día, al storytelling del cine. Ahora les hablaré brevemente de los tres principales guionistas y maestros que han retomado este tratado aristotélico.  En las siguientes publicaciones, hablaré más a detalle de cada uno.

No se lo pierdan. 

I Robert Mckee: el guion y la Poética

Robert Mckee tiene una trayectoria respetada en el mundo cinematográfico y es considerado una autoridad en cuanto a creación de historias para medios audiovisuales debido a su expertise en escritura de guiones. Su método es recuperar los textos clásicos, en especial la Poética  de Aristóteles para enseñar las bases que toda historia debe tener. Por 30 años ha dado un seminario sobre cómo contar historias de manera artística siguiendo las pautas aristotélicas. Ahora el seminario ha dado la vuelta al mundo. Tal es su grado de experiencia y conocimiento que incluso es apodado el “Aristóteles” de nuestro tiempo. 

Su libro más exitoso ha sido el de Story: Substance, Structure, Style and Principles of Screenwriting, donde, basado en la Poética, aborda la estructura narrativa de un guion cinematográfico para que éste pueda realizarse como una película interesante.

II Syd Field: los tres actos

“El Gurú de todos los guionistas cinematográficos”

CNN

Syd Field es considerado como la máxima autoridad en escritura de guiones para cine. Con sus tres best sellers: Screenplay: The Foundations of Screenwriting, The Screenwriter’s Workbook y The Screenwriter’s Problem Solver , Syd Field demuestra que aunque la inspiración viene del corazón, el arte y la técnica de la escritura del guionista puede ser aprendida y uno puede convertirse en experto. Field propuso el paradigma de la estructura de los tres actos en una historia.  Siguiendo esta estructura, la presentación de la acción debe ser durante los primeros 20 o 30 minutos de la película, entonces el protagonista experimenta un plot point o giro de tuerca, en el que se le otorga al personaje una meta, la cual va a luchar contra viento y marea por lograrlo. Alrededor del minuto 60 durante el segundo acto o confrontación, se da el segundo giro de tuerca o midpoint , un momento en la historia en la que le sucede algo devastador al personaje principal y ya no hay vuelta atrás para revertir su fortuna. Entonces, empieza el tercer acto, la resolución, en donde el protagonista lucha por lograr o no su meta. 

III Michael Tierno: la Poética para los guionistas

Tierno es director y escritor de filmes cinematográficos. También es el autor de Aristotle’s Poetics for Screenwriters. Enseña escritura de guiones, teoría del cine y producción cinematográfica en la East Carolina University. El guionista, director y escritor del libro Aristotle’s Poetics for Screenwriters, Michael Tierno analiza los paralelismos existentes entre los elementos del guion cinematográfico y los temas que se encuentran en la Poética como ya los mencionaba anteriormente: trama/argumento, personajes, conflicto, espectáculo , diálogo y composición musical. 

Tierno dedica todo su libro Aristotle’s Poetics for Screenwriters a explicar los elementos que se heredan de la Poética de Aristóteles haciendo un análisis exhaustivo de dicho tratado. Citándolo por capítulos y haciendo un resumen de todas estas enseñanzas clásicas. 

Para finalizar solo he de decir, que el arte cinematográfico se ve influido por la cultura griega y en su núcleo todavía se asemeja a la estructura de una tragedia. Esto sucede, a mi parecer, porque contar historias es un arte humano que prevalece intacto durante los siglos. Las técnicas y corrientes pueden cambiar de acuerdo al momento, a lo que está de moda, pero la estructura interna que va a atrapar al espectador es atemporal y ya lo veía Aristóteles hace más de dos mil años. 

Publicado por Ery Falco

Storyteller Audiovisual. Filósofa de carrera y cineasta de vocación. Todo lo que escribo lo hago desde mi experiencia propia, mi vida personal y profesional.

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